
El abogado insistió en que aún no pueden determinar con exactitud qué pasó aquel 29 de junio en esa casa abandonada donde encontraron el cuerpo.
Rige un estricto secreto de sumario. El crimen de Joaquín Sperani (14) es un misterio. Su amigo de la infancia, de 13 años, es el principal señalado como el autor de darle muerte aquel jueves 29 de junio. Sin embargo, son varios los interrogantes que la familia aún se hace a casi una semana del asesinato.
El abogado Raúl Frencia afirmó en Arriba Córdoba que todavía “no pueden afirmar que haya sido la persona que está en el Complejo Esperanza”. Insistió en que son diferentes las hipótesis que se manejan y que “todavía no pueden determinar con exactitud si participaron una o varias personas”.
“Con los elementos que hay, la investigación no ha concluido. Es importante el rastreo de las cámaras de ese jueves fatídico para determinar con exactitud si previamente a que estos chicos ingresaran a ese lugar, tal vez habían ingresado otras personas más”, señaló Frencia.
Además, el abogado remarcó que entre Joaquín y su amigo “nunca hubo” problemas. “Joaquín era una persona amable y no creo que haya tenido un problema para que este chico haya actuado de la manera que lo ha hecho”, insistió.
Y agregó: “Eran chicos que se conocían desde el jardín. Frecuentaban ambas casas. Los padres se comunicaban entre sí. Fue algo totalmente inédito cuando le dijeron que podía ser esta persona y le dijo a la Justicia lo que le dijo”.
Raúl Frencia sostuvo que una de las hipótesis es que hayan participado otras personas. Por esta razón, hizo hincapié en la importancia del rastreo de cámaras y de las comunicaciones telefónicas: “Son elementos trascendentes que nos van a dar una aproximación a la causa”.
En medio del misterio y los interrogantes sin respuesta sobre el asesinato de Joaquín, los vecinos expresaron su consternación ante el lamentable desenlace.
Aseguran que no salen del asombro debido a que en Laboulaye se conocen todos e insisten en que es un “impacto grande”.
“Es algo que no se puede creer”; “Nunca había pasado algo así”; “Lamentamos mucho lo que pasó”; “Es algo de no creer, yo voy al mismo colegio, parece una película”, manifestaron al mismo tiempo que exigieron justicia.
FUENTE EL DOCE








